Dales la vuelta, cógelas del rabo (chillen, putas),azótalas,dales azúcar en la boca a las rejegas, ínflalas, globos, pínchalas,sórbeles sangre y tuétanos,sécalas,cápalas, písalas, gallo galante,tuérceles el gaznate, cocinero,desplúmalas, destrípalas, toro, buey, arrástralas, hazlas, poeta, haz que se traguen todas sus palabras. - Octavio Paz
Saturday, February 26, 2011
Arrebato
No soñaba, pero si deseaba. Cada vez que paseaba por plazas públicas y veía a jipiosos de greñas largas suspiraba. Deseos de libertad. Pero había hipoteca que pagar. Vivía esclavizado por la comodidad de un departamento de 90 m2 en una zona chic. El jipi seguro no tenia eso, se decía; pero al verlo boqueándose con una greñuda enguarachada a medio parque, entre globeros y ambulantes, no dejaba de sentir un poco de celos. Su único consuelo, es que él trabajaba para su familia… que aun no tenía, pero que seguramente un día se lo agradecería.
Gustavo era un muchacho propio. Su cabello raramente tocaba sus orejas o el cuello de su camisa. Sus uñas cortas y limpias, zapatos boleados, tennis recién salidos de la lavadora. Se había comprado recientemente un aparato para eliminar bellos de su nariz. Cuando lo usaba le dolía como la chingada. Le causaba fuertes lapsos de estornudos que dejaban su abdomen adolorido y su espalda encorvada. Esto lo hacia una vez por semana, en las últimas horas de cada domingo para llegar de manera presentable el lunes a su oficina.
Hace poco, debido a un agudo dolor de espalda, un doctor le había detectado una cadera desviada. La causa de esto se debía a que su pierna derecha era ligeramente más larga que su pierna izquierda. La diferencia era tan sutil que ni él, ni nadie jamás se habían percatado. Lo irónico de todo esto, es que esta malformación se había intensificado por el grosor de su cartera. En ella, tenía cuatro tarjeta de crédito, las identificaciones de un ciudadano responsable, varias credenciales de membrecía a diversos establecimientos de consumo y una cantidad respetable, más no opulenta o vulgar de efectivo. La vida le había dado una cartera maciza que era incompatible con él.
No cambio su hábito de cargar cartera. Cambio, ligeramente los contenidos. Intento usarla en una bolsa frontal de su pantalón, donde regularmente cargaba mentas para el aliento, pero esto no funcionó. Prefirió amortiguar su dolor con pastillas. Pastillas que cargaba dentro de su cartera, en la bolsa derecha trasera de su pantalón.
Todo cambió un día cuando la conoció, y de Gustavo nunca se volvió a escuchar. A ella, la veían a cada rato.
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Friday, January 14, 2011
La chica del camión.
Nunca, güera, nunca.
Güera, nunca, güera.
Mía, güera, nunca.
Tuyo, güera, siempre.
Tuesday, April 27, 2010
Vivir
Baila y bebe;
coge y coge en un congal.
Canta y ríe,
come y caga,
ama y odia,
llora hasta desbordar el mar.
Vive,
sin cesar
Tuesday, August 18, 2009
Agua
para quebrarme en ti.
Para escurrirme en cada cuenca.
Para condensarme y evaporarme.
Para que me tomes y transpires.
Para tumbarte,
revolcarte,
e inundarte.
Para mojarte.
Sunday, August 02, 2009
¡Quien soy yo para amarte!
Si ni puedo superarte.
Ni puedo hacerte sonreír.
Ni logro que me devuelvas las llamadas.
Ni soy capaz de quitarte aquél comezón detrás de tus orejas.
¡Quien soy yo para amarte!
Si ni puedo espantarte el frío.
Ni puedo hacerte ser feliz.
Ni logro lograr logro suficiente para que me admires.
Ni soy capaz de ser capaz de arrancarte una mirada.
¡Quien soy yo para amarte!
Si ni siquiera he logrado ser tu amante.
Ni puedo amarte, sin matarte.
Ni logro verte, sin ver en ti, mi muerte.
Ni soy capaz de sonreírte enfrente de la gente.
¡Quien soy yo para amarte!
Si de noche maldigo a dios por crearte.
¡Quien soy yo para amarte!
Si caigo en la redundancia de alabarte.
¿Quien soy yo?,
querida mía
Sin ti.
Saturday, May 16, 2009
Homenaje a ti.
Yo, te hago un homenaje a ti.
A todo ti, sin pensar en mí.
Sin pensar en lo mucho que me duele pensar en ti.
En todo lo que desgarra pensar en aquel aroma a ti.
En los sucesos de mi vida que me llevaron a ti, y que me dejaron aquí…Homenajeándote…, a ti, sin mi,
sin el más mínimo rastro de que alguna vez,
para ti,
existí.
Machimbre
molcajete de emociones.
Por las calles se desplaza,
la docente de ilusiones.
La diva empedernida,
la feminista de tacones.
Amor.
Tantas cosas nos quedan por hacer.
Hay que matarnos a cosquillas.
Vamos a mordernos las panzas.
Yo te saco los piojos si prometes lijarme los callos.
Wednesday, July 30, 2008
La Trágica vida de Don Manuel (Poesía)
Tras trece años de tormenta, partió de la secundaria.
Tras trece años de terrible trabajo decidió casarse con una mujer trece días más joven que él.
Tras trece intentos de engendrar un primogénito, partió su mujer sin dar previo aviso.
Tras trece intentos de tratar recuperarla, gastó trece mil pesos en despacharla.
Tras trece horas de llorar su partida, se tomó trece tequilas.
Tras trece meses de vivir borracho, trató de rehabilitarse a través de un grupo con trece integrantes tan briagos como él.
Tras trece pasos, se cayó del borde.
Tras trece clavos en su ataúd, fue velado por trece personas quienes no lo querían, pero querían los trece pesos que dejó sin testamento.
¿Será que el sol me entiende? (Poesía)
Y sí lo sabía.
Tengo ojos para verte,
nariz para olerte,
dedos para tocarte,
y manos para manosearte.
Labios para besarte,
y barbas para picarte.
Corazón para amarte,
razón para pensarte,
boca para recitarte,
pies para caminarte,
ganas de desnudarte,
todo lo necesario para devastarte.
Quizás caiga en lo corriente,
pero como dijo Luis Miguel
“Tengo todo excepto a ti”.
Me Escribo (Poesía)
sin distinguir realidad de ficción.
Me amo por amador,
Sin discriminar el libido del corazón.
Lucho, como luchador.
Sin diferir la causa del agarrón.
Te soy devoto por cualquier razón.
Por que has de ser realidad y ficción,
libido y corazón,
causa y agarrón,
reto,
y redención.
Friday, March 21, 2008
Sobre el arrojo
La vi por primera y única vez en mi gimnasio. Vestía un leotardo gris con camisa blanca debajo, era de cuerpo delgado pero curvoso, y la coronaba una larga melena de caireles cafés con luces doradas. Su nariz respingada era clara seña de una intervención humana a una obra de dios, pero para mi, que soy atéo, esto no me importaba, ya que por sus propios medios habíase logrado la perfección, aquella perfección que los literati consideran superflua, pero que aún así, anhelan con locura. Su nariz la note, por que de ella cayó una solitaria gota de sudor que acabo por estrellarse en su escote y desaparecerse entre el, a mi me hubiese encantado hacer lo mismo.
Al momento de verla se encontraba realizando un riguroso entrenamiento para tonificar sus glúteos, esto me parecía un poco narcisista dado que, según yo, ya no quedaba más que hacer con estos. Sin embargo, ella estaba diligentemente potrada en una maquina stairmaster recorriendo escalones virtuales hacia una nada difícil de alcanzar, algo parecido a un lector de ficción, ambos pasean por caminos inexistentes y ambos queden marcados por estos.
Por allí del veinteavo minuto se veía que el esfuerzo le ganaba, pues desde las entrañas de sus ser soltaba unos gemidos intranquilizantes. Eran gritos interiorizados, como orgasmos reprimidos. Los gestos que hacía con su cara delataban mas sobre lo que sentía que los sonidos emanando de su boca, esta mujer sufría, pero seguía adelante, persiguiendo un imaginario social que, según ella, bien valía la pena.
Lo siguiente que examine fueron sus manos, intentando buscar cualquier señal de una banda matrimonial, pero esta no existía, tampoco existía la marca pálida que estas dejan cuando son retiradas. Esto fue angustiante, pues la retiro de un territorio platónico y la puso en uno demasiado real. En un instante se encontraba en el mundo de lo posible.
Al terminar su entrenamiento procedió retirarse. Sudada, brillaba como ninfa mitológica. Cautelosamente la seguí para observarla. Se despidió de los entrenadores, salió a la calle y se colocó sus lentes de sol. Antes de que su pié tocará la calle me arroje a rescatarla. El coche me atropello a mí.
En un instante opté por dar mi vida por ella, creo que jamás hubiese tenido el arrojo para pedirle su teléfono….
Thursday, December 07, 2006
Los Males de Hollywood
Esto suena muy bonito, pero después de meterte varios golpes con puertas que no son automáticas y no se abren con el uso de la “fuerza” uno descubre que quizás las lecciones del cine anglosajón no son traducibles a la vida y a veces hay que poner las manos. Hay ciertos males que sólo un corazón roto puede provocar y no existe “fuerza” jedi que los cure.
El cine romántico Hollygoodense (que es lo que realmente voy a criticar a pesar de mi ilustrada metáfora estarguoriana) nos tiene muy mal acostumbrados. Hace poco viví un episodio digno de la pantalla grande: amor, drama, gritos, lágrimas y en el clímax del suceso decidí partir. Orgullosamente me levante y me fui. Caminando en la oscuridad de la calle me di cuenta de la tremendísima estupidez que acababa de cometer. Seguí caminando jurando que atrás de mí iba a salir corriendo dicha dama, me iba a tocar gentilmente el hombro, yo me voltearía y los problemas desaparecerían con un largo y apasionado beso. Después de una cuadra, yo seguía caminando y ni dama llego, ni hombro fue tocado, ni boca fue besada.
Me paré a la mitad de la calle. Ahora yo juraba que al voltear ella iba a estar en el marco de la puerta donde la deje, abrazada de una columna, mirando hacia mí, esperando a que volviera. Me di la vuelta y no estaba. No había nadie. Como último recurso me apoye en un barandal sobre el puente peatonal que había en la calle y prendí un cigarro. Se supone que siempre salen cuando estas solo y apoyado en un barandal (ya sea de balcón o de puente peatonal), esto nunca falla. Un cigarro se volvió cinco y lo único que salió fue el sol. Al llegar a mi casa intente abrir la puerta con mis poderes jedi y aún sigo con el chipote.
Si mi vida fuera un romance hollygudense, ella hubiera estado en mi habitación esperándome, quizás vestida con lencería, quizás con una revolver, pero hubiera estado. En el peor de lo casos, podría instantáneamente adelantar los siguientes diez años de mi vida y encontrármela ansiosa de verme en un lugar lejano de la tierra, o ya si realmente fuera dramático me enteraría que mi despojo fue gracias a una enfermedad terminal y que me mando empacando por que no quería que sufriera. Pero esto no es joliwud, es la vida real, y a veces un “no te quiero” significa justo eso.
Según Michael Foucault lo normal es impuesto a través de la aceptación social de discursos de poder. ¿Me pregunto si gracias al discurso amoroso del cine posmoderno comercial (osea holiywood) se ha logrado que nosotros los humanos realmente creamos que el amor es como en el cine? ¿Será que realmente a alguien le toquen el hombro o lo alcancen en el balcón?
A lo mejor si viera mas cine de arte no me hubiera ido tan apresuradamente, me hubiera quedado, platicado y asimilado mi batazo con mayor madurez y menos drama. El resultado yo se que hubiera sido el mismo. Un batazo es un batazo es un batazo, pero posiblemente el dolor sería un poco mas aguantable y menos holiwudense.
Según los estándares de la gran empresa fílmica dos posibles futuros me esperan. El primero es volverme Darth Vader, el amargado tirano que busca que los demás sufran igual que el. El segundo, es volverme Luke Sywalker y reivindicar a la humanidad. Yo no quiero eso. Yo sólo quiero encontrar alguien que me quiera, a lo mejor tener un par de chamacos y un perro golden retreiver que cache un frizbee en el bosque de chapultepéc. Para lograr eso voy a ver mas cine francés, quizás se me pegue algo.
Lucharé (Poesía)
Hasta que contemplarte sea un silencio incómodo;
y saludarte tedio cotidiano.
Hasta que tu olor me produzca nausea
y
tu voz me aturda.
Vestido Rojo (Poesía)
Que bueno que no pude ir,
me hubiese derretido.
Hasta Hoy (Poesía)
y unas chichis inmejorables.
Vestida en bikini te has de ver buenísima,
y
desvestida te has de ver mejor.
Cuando te amaba
sólo me fijaba en tu sonrisa
o en cómo arrugabas la nariz al estornudar.
Este es un poema (Poesía)
(De los más desconocidos).
Este es un poema
(De los más comunes).
Es para ti
(Que mereces mucho más).
LVSML (Poesía)
¡Louis Vuitton saved my life!
El me protegía, me diseñó una armadura de piel, resistente a miradas malévolas. Abría cadenas, robaba suspiros. Me dio luz propia. Me hizo popular.
Creaba amistades.
Conquistaba corazones.
Es mi hada madrina, mi hechicero. Convirtió esta calabaza carcomida en carroza “jet settera”. Soy su caballero, porto su escudo a la vista de todos.
(Parezco un espectacular, me siento ridículo.)
Vivo envuelto de “glamour” y de amor, todos me admiran.
(Sus miradas me recorren como veneno.)
¡Louis Vuitton saved my life!
(Este cabrón me está matando, no puedo ni respirar en esta puta chamarra, pero hasta muerto me voy a ver a toda madre.)
Lucha Libre (Poesía)
Mucha lucha libera a aquel que es prisionero.
Mucha lucha libera a aquel que es prisionero, o, sólo se encuentra aburrido.
Mucha lucha para nada sirve, si no se lucha para ser más libre.
Mucha lucha.
Lucha libre.